martes, 28 de agosto de 2007

DOMINGO XXII DEL TIEMPO ORDINARIO (Ciclo "C")


Entrada

    Una más de las contradicciones de nuestra vida podremos analizarla desde la Liturgia de hoy. Una cosa es ser humilde, sincero, solidario, y otra cosa bien distinta es ser altanero, arrogante, inaccesible... Aunque sabemos que esto último nos repele, la mayor parte de las veces queremos mostrarnos de esa guisa, para evitar que nos tomen el pelo. Dios no lo hará; nos toma en serio; con él no valen altanerías. Tal vez por eso se nos hace difícil acercarnos a él. Probemos de hacerlo, al menos en esta liturgia dominical.

 
Canto de entrada:

Alrededor de tu mesa venimos a recordar (2)
que tu palabra es camino, tu cuerpo fraternidad (2).
-Hemos venido a tu mesa / a recordar el misterio de tu amor,

con nuestras manos manchadas, arrepentidos buscamos tu perdón.

 
Rito penitencial

  En una sociedad que compite para alcanzar fama o hacerse con un prestigio, difícilmente se puede optar por la humildad; más fácilmente se desfigura, se trampea, se dopa... Pidamos perdón:

    —Tú que te haces pobre y amigo de los pobres, Señor, ten piedad.
    —Tú que eres manso y humilde de corazón, Cristo, ten piedad.
    —Tú que quieres de tus discípulos hombres libres que puedan acercarse a los menos favorecidos, Señor, ten piedad.

 Gloria

 Oración

 Primera Lectura (Eclo 3, 19-21.30-31)

    Esta primera lectura no nos invita a la astucia para granjearnos el éxito, sino al comportamiento sincero, sabio, que agrada a cualquiera y, sobre todo a Dios, pero que no parece fácil de practicarlo.

 
Salmo responsorial   (67)

    R/. Preparaste, oh Dios, casa para los pobres

 
Segunda Lectura  (Hb 12, 18-19.22-24a)

    Aún hay quien añora aquellos tiempos de pompa y boato, de multitudes y de exteriorizaciones..., y no se ha encontrado con la verdadera fe. Ésta se identifica con Jesús, revelación del Padre.

 
Evangelio  (Lc 14, 1.7-14)

    Identifiquemos a Jesús con la auténtica humildad en la verdad, no con la falsa modestia. Acojamos su palabra, cantando el Aleluya, puestos en pie.

 
Oración universal

 
  Pidamos a Dios Padre, origen de todo bien, que nos enseñe a caminar en la verdad, y a compartir gratuitamente sus dones:

   —Para que la Iglesia viva en verdad y coherencia con el mensaje que anuncia, roguemos al Señor.

   —Para que quienes ostentan el poder no olviden que su responsabilidad es servir al bien común, y trabajen por los derechos básicos de los más desfavorecidos, roguemos al Señor.

   —Por los excluidos del desarrollo llamados a tomar parte en la mesa común, roguemos al Señor.

   —Por todos nosotros que participamos en la mesa del pan y de la palabra, para que escuchemos y sigamos a Cristo en el compromiso con los pobres, roguemos al Señor.
 
  Que nuestra oración llegue a tus oídos y ablande nuestro corazón. Por J.n.S.

   —Amén.

 
Comunión

Andando por el camino, te tropezamos, Señor.
Te hiciste el encontradizo; nos diste conversación.
Tenían tus palabras fuerza de vida y amor;
ponían esperanza y fuego en el corazón.

Te conocimos, Señor, al partir el pan.
Tú nos conoces, Señor, al partir el pan.

 
Avisos

 

 

 

martes, 21 de agosto de 2007

DOMINGO XXI DEL TIEMPO ORDINARIO (Ciclo "C")


Entrada

    Nuestra salvación es cosa que está en mano de Dios; pero Jesús nos da signos de tal salvación: la comunión, la acogida mutua, etc. En nuestros días preferimos estar cada uno a lo suyo, prescindir de los demás, pues parece que nos estorban. No es ése el signo de la salvación que nos anuncia Jesús. Unámonos en torno a la mesa de la Eucaristía, y en la oración.

Canto de entrada:

Alrededor de tu mesa venimos a recordar (2)
que tu palabra es camino, tu cuerpo fraternidad (2).
-Hemos venido a tu mesa / a recordar el misterio de tu amor,

con nuestras manos manchadas, arrepentidos buscamos tu perdón.

 
Rito penitencial

    Nosotros nos empeñamos en entender la salvación no como regalo de Dios, sino como fruto de nuestro esfuerzo y mérito, lo cual nos hace cumplidores, legalistas y aparentes. Pidamos perdón al inicio de esta Eucaristía:

    —Tú que no respondes a nuestros planteamientos superficiales: Señor, ten piedad.
    —Tú que nos quieres en comunidad y practicando la justicia: Cristo, ten piedad.
    —Tú que anuncias la salvación de Dios para todos los hombres, de cualquier condición: Señor, ten piedad.

 
Gloria

 
Oración

 
Primera Lectura (Is 66, 18-21)

    Al juicio de Dios le precede la reunión de todas las naciones; lo cual significa que la salvación se extiende a todos los pueblos. Escuchemos este mensaje de esperanza, de boca del Profeta Isaías.

 
Salmo responsorial   (Sal116)

R/. Id al mundo entero y proclamad el evangelio

 
Segunda Lectura  (Hb 12, 5-7.11-13)

    El pasaje de hoy constituye una llamada a la resistencia en las pruebas a ejemplo de Jesucristo, propuesto en domingos anteriores; él es probado en todo y, aunque justo, muerto como despreciado de Dios.

 
Evangelio  (Lc 13, 22-30)

    ¿Qué tipo de preguntas podemos hacerle a Jesús? ¿Cómo nos responderá? Sus respuestas exigen una profunda meditación y ambiente de oración. Acojamos su palabra, cantando el Aleluya, puestos en pie.

 
Oración universal

 
  Elevemos nuestras súplicas al Señor con el deseo de que su salvación llegue a todos nosotros y a todos los hombres:

   —Para que la Iglesia sea un lugar abierto y acogedor para hombres y mujeres de todos los pueblos, razas y culturas, roguemos al Señor.

   —Para que los dirigentes de las naciones practiquen y promuevan el respeto, la tolerancia y el diálogo entre pueblos y culturas, roguemos al Señor.

   —Para que todos los que nos reunimos en esta Eucaristía del domingo, y comulgamos con Cristo, llevemos a nuestra vida el compromiso por la Justicia, roguemos al Señor.

  Escucha, Señor, las súplicas que te dirigimos los que queremos ser fieles a tu voluntad, y haz que todos los hombres lleguen a gozar de tu salvación. Por J.n.S.

   —Amén.

 
Comunión

Andando por el camino, te tropezamos, Señor.
Te hiciste el encontradizo; nos diste conversación.
Tenían tus palabras fuerza de vida y amor;
ponían esperanza y fuego en el corazón.

Te conocimos, Señor, al partir el pan.
Tú nos conoces, Señor, al partir el pan.

 
Avisos

 

jueves, 16 de agosto de 2007

XXº DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

     (De «Dabar»)

ENTRADA

Hay quien afirma que el compromiso con el Reino hace beber más cálices que brindis. Y en verdad que, si somos fieles hasta el fin a Jesús y sus enseñanzas, tendremos que enfrentarnos a un mundo de codicias, egoísmos e injusticias que nos harán la vida difícil.

Pero la actitud con que hemos de hacerlo no es la de destruir a los demás, sino la de estar dispuestos a inmolarnos, si llega el caso. Como Cristo en Cruz, de cuyo sacrificio vamos a celebrar el memorial en la Eucaristía que ahora comenzamos.

 
SALUDO

† El amor de Dios nuestro Padre, la fuerza del Espíritu y el coraje y la valentía del Señor Jesús estén con todos vosotros.

 
ACTO PENITENCIAL

† Puesto que sabemos que Dios no envió a su Hijo entre noso­tros para condenarnos, sino para salvarnos, acudamos a Él con nues­tros pecados que El nos perdonará. 

-Tú nos hablas de valor, de coraje y esfuerzo, mientras nosotros buscamos mil excusas tras las que esconder nuestra cobardía y nuestro miedo. Señor, ten piedad.

-Tú nos invitas a prender fuego a todo lo que dificulta el crecimien­to de tu Reino entre nosotros, mientras nosotros queremos ser­vir a dos señores. Cristo, ten piedad.

-Tú nos enseñas a desear con todas nuestras fuerzas que se cum­pla en todo y en todos la voluntad del Padre, mientras nosotros queremos que se cumplan nuestros caprichos. Señor, ten piedad.

 
LECTURA PROFÉTICA

El auténtico mensajero de Dios debe anunciar siempre la ver­dad, aunque eso le cueste la cárcel y la vida; es el caso de Jeremías, que pasó dos tercios de su vida en prisión. Pero él, a pesar de que tanto los poderosos como el pueblo intentaron ahogar su voz, per­maneció fiel a lo que Dios le encomendó.


Salmo responsorial (Sal 39)

R/. Señor, date prisa en socorrerme.

 
LECTURA APOSTÓLICA

El autor de la carta a los Hebreos nos llama a perseverar en la fe, y nos recuerda que el motivo principal para esta constancia en la fe y en la entrega al prójimo es el propio Jesús, quien soportó las dificultades de su misión, incluida la muerte en Cruz, por su fidelidad al Padre.

 
LECTURA EVANGÉLICA

La tarea del cristiano es hacer el bien, sembrar la justicia y prac­ticar la fraternidad; pero estas actitudes no siempre son bien aco­gidas y, con frecuencia, encuentran el rechazo y la persecución. Pero el cristiano permanece fiel, sin que nada ni nadie pueda apartarlo de su decisión de servir a Dios y al prójimo.

 
ORACIÓN DE LOS FIELES

† Dios nuestro Padre siempre está  atento a nuestras necesidades, especialmente cuando los problemas nos hacen difícil el camino ­por eso acudimos ahora a El con nuestras súplicas, diciendo:
Padre escúchanos

-Para que la Iglesia se sienta fortalecida con el testimonio de quienes han dado su vida en el servicio a Dios y a los hombres. Oremos.

-Por los cristianos que sufren persecución a causa de su fidelidad al Evangelio, para que permanezcan firmes en la adversidad. Oremos.

-Por los que son víctimas de la codicia, para que comprendan que las personas valemos por lo que somos, no por lo que tenemos. Oremos.

-Para que nuestra comunidad (parroquial) encuentre la paz evan­gélica, consciente de que esa paz no significa ausencia de con­flictos. Oremos. 

† Que nuestra confianza en Ti no quede defraudada Padre, pues todo esto te lo pedimos por tu Hijo Jesucristo.


 

CANTOS PARA LA CELEBRACION

Entrada: Dios nos convoca; Queremos construir una ciudad en paz, Aclama al Señor tierra entera (1 CLN‑61 l).
Acto Penitencial: 1 CLN‑B 6.
Salmo: LdS o el salmo A Dios den gracias los pueblos (1 CLN‑5 10).
Aleluya: del disco "12 Canciones Religiosas y Litúrgicas para el Siglo XXI".
Ofertorio: Misericordias Domini (Taizé).
Santo: de Palazón.
Comunión: Contemplad al Señor de Alfonso García (2 CLN‑O 37); No te importen las razas ni el color de la piel, Mi Padre es quien os da (2 CLN‑O 41).
Final: Nadie hay tan grande como tú, de Gabaráin
 

Director: José Ángel Fuertes Sancho ·Paricio Frontiñán, s/n·
Tlf 976458529‑Fax 976439635 · 50004 ZARAGOZA
Tlf. del Evangelio: 976.44.45.46  -  Página web: 
www.dabar.net   -  Correo-e: dabar@dabar.net